lunes, 13 de julio de 2009

ESCENAS INOLVIDABLES: LOS MAGNATES DEL SEXO

Antes de "¿Hacemos una porno?" de Kevin Smith ya existía una comedia con una temática muy similar. En "The moguls" Jeff Bridges interpreta a Andy Sargentee, un divorciado con una complicada situación económica que para ganarse a su hijo decide rodar una película porno amateur con la ayuda de sus conciudadanos. A pesar de contar con un atractivo plantel de secundarios: Ted Danson, Joe Pantoliano, Tim Blake Nelson, William Fichtner, Jeanne Tripplehorn, Valerie Perrine o Isaiah Washington (el actor al que echaron por comentarios homófobos de la exitosa serie "Anatomía de Grey"), pasó totalmente desapercibida allí donde se estrenó. En nuestro país se estrenó directamente en DVD bajo el título "Los magnates del sexo".
Uno de los momentos más brillantes de la comedia lo protagonizan Andy (Jeff Bridges) y Homer (Isaiah Washington) cuando discuten en una cafetería el motivo del despido del segundo. Muchos clientes terminarán marchándose escandalizados.

(Andy espera tomando un café y comiendo un pedazo de tarta hasta que llega Homer y se sienta frente a él).
Homer: (mientras se echa azucar en su café) Merecemos todo el dinero aunque sólo sea por como nos trataste.
Andy: Las cosas... bueno, se complicaron y deberíamos haber sido más amables. Así que te pido perdón Homer, a tí y a tús amigos, pero creo que no te das cuenta de que no sacam0s nada de los 3.000 que os dimos y ahora queréis otros 3.000 más por nada, más el sueldo de Charline, eso es casi un tercio de nuestro presupuesto.
H: No es nuestro problema, ¿verdad?.
A: No, no, es nuestro problema y por eso digo que no podemos dároslo.
H: Dijiste que 2.000 por día.
A: Sí, la mitad por venir y la mitad por hacer el trabajo.
H: No nos dejaste hacerlo.
A: No, no podías hacerlo ¿vale?, mira, el trabajo era tiraros a Charline utilizando, digamos, un pene propio del porno. Homer fui muy claro con vosotros cuando hicimos el trato.
H: Y tú supusiste que la teníamos grande.
A: ¡Exacto!.
H: Por ser negros.
A: ¿Y yo que se de penes?... eso y además el hecho de que no nos dijisteis que teníais penes impropios del porno cuando os dijimos lo que necesitábamos.
H: No, no, lo que queríais era humillarnos.
A: ¿Montamos todo eso y nos gastamos todo ese dinero para humillaros?. Homer, es un problema no tener esa escena. En mi vida me ha sobrado el dinero como para poder gastármelo en humillar a las personas.
H: ¿A los blancos de tú película también los humilláis?.
A: ¿Que quieres decir?. Un pene gracioso es un pene gracioso sin importar raza, credo o religión.
H: ¿Y entonces por qué tienen que ser negros?.
A: ¡Porque era una escena de tios negros con una tia blanca!. (A la camarera) Otro trozo de tarta, por favor. Es mi primera porno, no soy un pornógrafo, sólo un pringado en busca de pasta, no soy el Presidente de la Academia del porno que decidió que siempre tiene que haber una blanca rodeada de cipotes negros. (La gente de alrededor empieza a violentarse por la conversación) ¿Por qué hace falta huevos para la tortilla?, no sabemos nada, intentamos hacer una película porno y tú me estás hablando de racismo, ¿por qué me haces eso?.
H: ¿No lo es?.
A: Homer, no, yo no tengo tiempo para ser racista. No lo consigo, ¿vale?, pero lo intento. Intento hacer una porno porque creo que es algo que soy capaz de hacer, porque me jode no haber hecho nada en mi vida. La gente que hace cosas tienen tiempo libre, los que lo intentan no. Siempre estamos ocupados, intentar lleva mucho tiempo.
H: ¡Queríamos intentarlo!.
A: (Enfurecido) ¡Pero no pudísteis hacerlo!, no con esos penes mínimos. (La gente empieza a abandonar la cafetería indignados) ¿Crees que si pudiera elegir elegiría hacer porno?. Ni siquiera puedo comprar ese balón (Se refiere al desencadenante de que Andy decidiera rodar una porno).
H: Contrataste a tres negros para un trabajo para el que necesitabas a tres negros y luego no los pagaste. ¿Y me dices que no tiene que ver con negros?.
A: (Encolerizado) ¡Con sus penes, joder!.¡Con los penes de los negros!. (Mucha más gente se marcha molesta).
H: ¿Y por qué tienen que ser negros?.
A: Porque los negros son los que tienen penes negros.
H: ¡Qué te den!.
A: Vamos... bien... vale, lo admito, soy racista con los penes pequeños.